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Guillermina Walas

Fragmentos

  • NOTA:
  • Guillermina Walas, Ph.D. Associate Professor of Spanish: Eastern Washington University

Guillermina Walas
Profesora en la Universidad de Eastern Washington, Estados Unidos. Originaria de Tres Arroyos, Argentina, siguió la licenciatura y profesorado en Letras en la Universidad Nacional de Mar del Plata, de donde se graduó en 1994. Luego emigró a los Estados Unidos y recibió su doctorado en 1999 de la Universidad de Pittsburgh. Como poeta, su escritura ha salido a la luz con su primer libro Fecundiciclos (Scott Depot, WV: Obsidiana Press, 2005)

 

Escenas


Ayer te vi.
Mariposas azules
en el vientre
de la tarde gris.
Disimulos
por las esquinas
de la ciudad ocupada.
Ayer te vi.
El pasado
nublando mi alma.
Entre mil rostros
desconocidos,
tu fantasma.
Porque ayer te vi.
Sórdida figura,
riéndose de mí
en la muchedumbre
de miedo sin fin.

Personajes de ficción

 

Mis personajes de ficción
son las palabras
que asustadas
huyen
hacia destinos
diferentes
del mío.
Mis personajes de ficción
son tus manos
que añoradas
no me buscan
ni las hallo
entre el silencio
oscuro
de tu olvido.


Primera, primeriza

 

Es difícil ser
la primera
en aprender
las maneras
de callar.
Más aún
es difícil ser
la última
en tomar coraje
para gritar
cuando el dolor es tanto
que vivir
se convierte
en dejarse
al abandono.
Es difícil ser
ésta,
que como madre primeriza
sin aliento
se debate
entre el llanto feliz
y la amargura
de quebrarse
hacia un futuro
en claroscuro.

 Conjuro
 

 

Te conjuro,
con tu barrio azul-dorado
de Quinquelas y Gardeles,
de tristezas borrachas
por la noche infinita
y el día que no alcanza
para hacer
la cola del banco.
Te conjuro,
ciudad de mil amores,
triste puerto
de aguas turbias
y amargos fulgores
perdidos
o tirados
a la marchanta.
Te conjuro,
Buenos Aires
de bacanes-pobres diablos,
desde lejos,
extranjera de tus voces.
Te conjuro
siempre
queriendo volver.



Para Delfina

 

Como semilla que germina
en tiempos de bonanza,
has llegado.
Extraño soplo de lluvia tibia
en pleno invierno gris.
Floreciendo
azulina,
pequeña,
has llegado
como retoño de estrella.
Con tus ojos admirados
ante la vida que se abre,
tranquila,
has llegado
a traer luz de niña
a la familia.